Optimismo y pesimismo

La diferencia entre optimistas y pesimistas reside, básicamente, en la manera en que se enfrentan a los problemas. Los pesimistas se aturden con las dificultades, mientran que los optimistas tratan de progresar (…) Los optimistas van más allá de los hechos reales (la pérdida del trabajo, las condiciones poco favorables de la economía…) para concentrarse en las circunstancias positivas, en las posibilidades de mejorar (un tiempo libre para relajarse y aprender algo nuevo, la oportunidad de encontrar un empleo mejor). Tienen en cuenta las dificultades pero saben que pueden superarlas.  

(…)

Cuando hablamos de optimismo no nos estamos refiriendo a ver gris lo que los demás ven negro, o a reir ante lo que es motivo de llanto para los otros. Ser optimista implica entender que los reveses son sólo temporales y pueden ser superados con nuestras acciones. ¡Al mal tiempo, buena cara!

(…)

 

La mente subconsciente opera con rapidez milagrosa y dirige casi todo lo que sentimos o hacemos. Cuando grabas en ella un pensamiento  o cuadro específico, ya sea negativo o positivo, estás dando una orden para que se convierta en realidad. Así que trata de identificarte con una imagen que te estimule positivamente: elige un lema inspirador, la foto de una celebridad que admires o cualquier símbolo que te resulte significativo. Esa imagen será como un amuleto que desatará en tí el deseo de avanzar.

Tampoco pierdas la capacidad de maravillarte con las cosas buenas de la vida. “El mismo acontecimiento que para otras personas puede resultar común, tú puedes vivirlo como algo extraordinario”, dice Abraham Maslow, autor de El hombre Autorealizado. “A menudo dejamos de apreciar lo que tenemos porque nos esforzamos en conseguir lo que creemos que nos falta. Pero la verdadera satisfacción sólo se obtiene cuando se valora lo que nos regala la existencia en cada uno de sus momentos”. Una última sugerencia, sonríe interiormente. Tan pronto como sientas que está sonriendo desde adentro, toda tu expresión facial cambiará. Una sonrisa se dibujará en tu rostro automáticamente, tus ojos brillarán y tu mirada será más intensa. Tus músculos faciales se relajaran y la tensión se borrará de tu cara. Lucirás natural…¡y radiante!

(Cherny Reyes, Cosmopolitan Septiembre 05)

1 comentario (+¿añadir los tuyos?)

  1. AMERICA 1
    Sep 26, 2005 @ 21:53:23

    hola sara como estas de verdad quisiera tener un espacio tan ingenioso y tan creativo como el tuyo pero no me da, bueno te cuidas chao y que sigas adelante

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